Y, SI FUERAMOS CÓMO DIAMANTES (CARBÓN QUE SOPORTÓ UNA ENORME PRESIÓN)
La palabra "diamante" -del griego adámas, significa: “invencible”
Para muchas culturas son fragmentos de estrellas, lágrimas de los dioses, símbolos de invulnerabilidad.
Llegan a la tierra como rocas en erupciones volcánicas y necesitan ser pulidas.
Para ello pasan por un proceso largo de transformación silenciosa:
De fragmentos crudos a obras de luz.
El milenario oficio del tallador de diamantes exige mucha paciencia y riego.
Ellos son maestros en estudiar su alma interna: sus inclusiones, tensiones, líneas de fractura invisibles para hacer cortes iniciales, dividiéndolo, puliéndolo…un proceso muy largo y minucioso.
Cada faceta es una decisión. Un delicado equilibrio entre ciencia e intuición.
Y esa piedra que un día cruzó el manto terrestre, se convierte en una joya que devuelve la luz al mundo como si fuera nueva.
Desde el Far d'Alexandria, creemos que la vida es eso también...
Quizás no podamos elegir la piedra que somos, pero sí aprender el oficio de tallarnos para convertirnos en diamante.